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domingo, 18 de marzo de 2012

El escritor

Alejandro gozaba de un buen físico, estaba fuerte y bastante sano aun a pesar de que hacia ya meses que no iba al gimnasio ni corría por las tardes, últimamente se le hacia todo cuesta arriba, y su irrefrenable energía parecía que se había apagado, sus antaño rápidos movimientos su animo voluble y agitado habían sufrido un cambio, se apaciguaron y comenzaron a apagarse.

Su rostro pese a su juventud tenia dos arrugas bastante marcadas en la frente, y los ojos vivaces de color verde pero con unas ligeras bolsas bajo los ojos delataban que cansancio e inquietud, había estado durmiendo mal, la linea de los labios era fina y menuda, su nariz casi recta, lo que antaño se denominaba una nariz clásica o romana, bastante estilizada, en su cara el vello crecía sin control de un conveniente afeitado. Todo aquello hacia que su cara redondeada y suave que mostraba inmediatamente sencillez y algo de simplicidad, se parecía a la de un naufrago, alguien tan perdido y con una carga tan pesada que le aplastaba, internamente sacudido por la desesperación.

Y es que, a pesar de la falta de animo, y la inacción, se sentía sacudido de los nervios, no soportaba aquella astenia que sufría le sacaba de quicio, pero el hecho de que las fuerzas no le acompañasen para enfrentarse a eso, le desesperaba todavía más, se sentía como un enfermo encerrado en una habitación de hospital, incapaz de abandonar la sala mientras allí fuera el mundo corre.
Se aparto un par de bucles de pelo que le cayeron por encima de los ojos no le dejaban leer, tenia el pelo rubio, rizado, con el pelo apretado como un bosque denso e impenetrable, le era casi imposible peinarse y había decidido hace tiempo que su aspecto y el de su pelo irían por sendas separadas ante la incapacidad de manejarlo y amansarlo. Llevaba meses leyendo y releyendo las 20 páginas de su nueva novela, las palabras se iban acumulando como el agua de un manantial, hasta que de repente este se seco. Buscaba errores, reescribía, pero era incapaz de avanzar mas allá, no podía ampliar la historia, se sentía impotente, todo sonaba falso y falto de espontaneidad.

Ya es suficiente, amigo, no quiero que estés mas tiempo así. Me destroza verte de esta manera.
No sabía que estabas ahí; dijo distraído.
Últimamente no sabes donde esta nada, estas absorto por lo que te esta pasando y no eres capaz de cambiarlo; su asistente era un hombre fibroso y ágil, no paraba de moverse mientras hablaba y todo parecía que cobrase sentido cuando salía de sus labios.
No, no es eso, estoy pasando por una crisis creativa.
Claro que es eso, pero tranquilo, se como arreglarlo, solo has de confiar en mi.
¿Si? ¿tienes alguna dieta rara? ¿Un curso de meditación ? ¿Hacer reiki? Viajar? ¿Tomar un mejunje extraño? Perderte en el báltico? Por que todo eso ya lo he hecho te lo puedes ahorrar.
Ya pero..., no, lo estabas enfocando mal, estábamos enfocándolo mal, hay que mirar al problema.
Si, lo observo, me siento vació.
Exacto, ¿recuerdas los ejercicios para desarrollar el pensamiento divergente?
Si, acabe agotado con todas aquellas tonterías, de verdad.
Lo se... fue un tanto exhaustivo, pero dio resultados.
No estoy seguro...
Abrió el camino
No lo se.
Si, recuerdas los seis sombreros de los que hablamos. ¿Cuando fuimos a hablar con aquella especialista de mallorca?
Si los de pensar.
Si los seis sombreros de Edward de Bono, el sombrero amarillo.
Con optimismo
El negro que era...
Pesimismo.
El verde
Creativo
¿Y lo usaste?
Hago lo que me dices. Estoy desesperado con todo esto.
Recuerdo que estabas muy contento, nos pusimos los dos a enfocar los problemas usando cada uno de los seis sombreros, y nos planteamos los problemas.
Si también recuerdo que me dejaste a los 5 minutos.
Estaba agotado del avión, siempre me mareo en los aviones.
Y necesitabas ir a un Spa.
Lo contrate para los dos.
Pero no contaste con que aquel rollo de los sombreros se eternizase, que fuese a durar hasta las 3 de la noche.
Estuve preocupado, pensé que te habías marchado a pasear por Palma tu solo por la noche, pero pensé quizás así encuentra la inspiración, quizás la doctora ha conseguido sacarlo del bloqueo cognitivo.
No, estábamos elaborando mecanismos de auto ayuda, ah y al final de la terapia y aprendí a dejar el tabaco.
Ha dejar el tabaco?
Si, resulta que también le habías dicho que tenia un problema con el tabaco.
Eso sería un error.
Si, y también les dijiste que no podía volver al hotel hasta que terminase todo.
Eso si lo hice, temía que te enfadases como el día de las clases de Reiki y te marcharas, lo siento, pero hay que ser duro en estas cosas.
Si, fue extraño, nunca he fumado pero me habría fumado una cajetilla entera aquella noche, sabes, me hizo abstraer mi conciencia y pensar como si fuese mi pulmón.
Eso es interesante.
Si, me ayudo a entender muy bien a mi pulmón, si algún día lo necesito podría ser mi personaje.
Pero lo de los sombreros, estaba muy bien aquello.
Estoy vació, de verdad, no se que hacer.
El problema es que no has encontrado todavía la raíz, no lo hemos encontrado; el asistente se estaba desesperando habían pasado meses desde que escribió aquellas horrendas 20 páginas carentes de chispa.
Alquile una casa en un fiordo noruego donde lo único que se oía era el atlántico chocando contra las rocas, no aparecía nadie en meses y solo aguante una semana, he hecho tai chi, yoga, reiki, chi-kung y sabes que? Estoy harto de pasar horas canalizando las energías de la vida y que la inspiración se me escape.
No es ningún viaje, no es nada de eso. Eso estaba todo equivocado lo he pensado mucho.
Eso espero, no quiero volver a oír de vivir en un faro, de Bergen, de un fiordo noruego ni nada parecido.
No mas viajes
Ni reiki?
El reiki era entretenido, la música era tan relajante, el incienso, la voz de la instructora, allí estuvimos los dos juntos.
El reiki es una perdida de tiempo, no creo que cure eso a nadie
Eres muy negativo, el reiki no cura, sana, sirve de canal por el que la energía fluye hacia nosotros para relajar nuestros problemas.
Siempre me ha fascinado la capacidad con la que vienes aquí y sueltas una cosa de esas, sin que te cambie el gesto, me lleves hasta allí y luego te escabullas o te pases el tiempo en la cafetería del gimnasio riéndote de como pronuncian los instructores el castellano..
No me escabullo, el instructor dijo que tenía “madela”.
También dijo que a partir del segundo nivel se puede enviar reiki al pasado y al futuro.
Bueno, nada de reiki.
Nada de chikung
Nada de chikung, por suerte.
Aquello no lo soportabas ni tu.
Bueno nada de chikung
¿Y ahora que? Lo único que tengo es el comienzo, esas 20 páginas.
Lo se, hasta ahora te he dicho que quizás lo mejor seria aferrarte a ellas, pero creo que aunque son geniales, deberías apartarlas de tu mente, necesitas comenzar de nuevo.
¿Dejarlas? No continuar con ellas?
No, creo que te están haciendo sufrir, de verdad, te aferras a ellas, son demasiado buenas, ya esta, lo he dicho.
Demasiado buenas?
Si, te están coartando, son líneas demasiado maestras debes apostar por lineas mas abiertas.
Mas abiertas, estoy harto de tantas palabrerías, escribir no es así, parece que no lo entiendas, parece que para ti escribir es como no se... una invocación al dios de la lluvia, estoy bloqueado.
Bueno, deberías descansar un poco.
No voy a volver a meditar, ni hacer otra vez nada de todo aquello.
No, todas esas cosas están bien para alguien que tenga un carácter a través del cual pueda penetrar todo eso, pero no para ti, tu no tienes un carácter tan místico como para que te haga efecto ningún remedio oriental.
Ni falta que hace, estoy harto de chakras, del ki, de las energías.
Y tampoco necesitas viajar, se que te estresa marcharte de casa, no tener las cosas controladas, es algo mas sencillo, lo que tu necesitas son historias no? Algo que te fascine
Así es, antes llegaban solas.
Antes estabas rodeado de gente variopinta, pero desde que bueno, empezaste a ganar tanto dinero, pues eso, que te aislaste un poco de los ambientes que enriquecían ti escritura, y no se, es esta nueva vida.
Claro, lo que debería es volver a la facultad, a las cafeterías de universidad, a rondar las calles.
No, por supuesto que no, lo que necesitas es enriquecerte con esas historias que dominabas, las que no aparecían en los periódicos, las de la vida diaria que tu ya no vives, las vides de donde recogías el vino de la inspiración se han marchitado en tu memoria, todo se ha difuminado.
¿Y que has pensado?
Una cena, una cena donde conocer gente que tiene tantas historias encima que le pesan, que por culpa de ellas están atrapados.
Me estas diciendo que me vas a llenar la casa de tarados.
Es una manera de expresarlo.
Oye... de verdad tu crees que eso servirá de algo?
Bueno, si no puedes viajar y dedicarte a conocer gentes e historias tu mismo.
Vale, tienes razón no perdemos nada por intentar una misera cena.
Bien perfecto.
Pero que tendremos que hacer? Cenamos con ellos, nos cuentan sus historias, les dejamos que se explayen.
Si
Necesitaremos porros, coca o alguna mierda asi para que suelten toda su mierda.
Lo ideal es que se pudieran relajar, y se pudiesen abrir, asi podrían contarte sus cosas de una manera mas natural.
Puede ser peligroso.
Bueno, hay que mantenerlo bajo control, son gente que se le va de las manos.
Y si los separamos uno a uno?
Perderíamos energía quizás, conozco a los sujetos y creo que podría ser interesante ver su manera de interactuar.
Tendríamos que contratar a alguien de seguridad, no quiero lunáticos en mi casa.
Podríamos hacerlo en algún lugar... diferente, alquilar algo, asi no peligra nada de todo esto; dijo señalando la decoración.
Bien.
Perfecto.
Oye... no te habrá dicho nada Laura verdad? No ha vuelto a hablar contigo?
Ni conmigo ni con nadie, tu tranquilo, lo que sea sera, estas haciéndolo bien, no te arrastres.
Eres un amigo...
Y lo que haga falta.
Mi apoyo
No es nada

domingo, 19 de febrero de 2012

El Skinhead

No es fácil vivir, tenemos tantas oportunidades para elegir lo que queremos ser, hacia donde queremos caminar, tantas incógnitas que resolver y tantas decisiones que afrontar que podemos sentirnos confusos y derrotados, no es sencillo y muchos eligen una solución muy práctica, muchos evitan afrontar esto, y deciden hacer que harán aquello que hacen los demás, reducen de este modo el abanico de posibilidades a uno mucho mas reducido, pero esta solo es una de las opciones.

Observan y aprender a imitar esos modos de vida, copian y calcan las aspiraciones de los demás y las hacen suya, si algo ha tenido de genial la televisión es que ha permitido crear la mayor factoría de vidas del mundo, espectadores de todo el mundo fijan sus ojos en la pantalla y anotan mentalmente las ambiciones de sus personajes, los deseos de estos, sus limitaciones, sus prejuicios, ensayan las mismas decisiones que ellos, y poco a poco tienen un guión para recorrer el camino de la vida.

Es patético, pero es normal, es lógico y razonable, si te planteas todos los caminos y no deshechas ninguno, amigo estas ante un grave problema, la variedad de callejones sin salida que salen al paso abruma, desconcierta la cantidad de caminos despreciables y miserables, pero vale la pena afrontar este laberinto pues dentro de el aguarda una felicidad superior a la que nos puede otorgar las soluciones predefinidas.

Pero no conocer jamas lo que te realiza plenamente, y andar por al vida con un traje que te viene grande o pequeño que ir vestido de desgracia e infelicidad absoluta.
Ir vestido con pesadillas y amargura, hacer de tu vida un infierno.
Y así es mi vida, un puto infierno al que no se como he llegado, eso creo que me repetía mientras me daban patadas en el estomago.
Un puto infierno, un jodido infierno
Pero es un infierno que no puedo decir que nadie haya escogido por mi.
O que copiase de nadie.
Y bueno eso a veces es malo... de hecho es una mierda.

Una mierda, por que lo peor de todo es no poder decirle a nadie que tienen los demás la culpa, nadie va a compadecerte, y cuando uno se mete en líos y le llueven ostias tiene que aguantarse, y ahora mismo las ostias son literales, son patadas y puñetazos, y la pena es que todas esas patadas directas a la boca del estomago fueran con razón, una lastima es que esas botas de cuero estuvieran repartiendo justicia por razones totalmente equivocadas.

ALGO QUE PROBAR EN LA VIDA: LA BILIS CON SANGRE

Su sabor no te defraudara, y sin embargo en ese momento te es insignificante aunque la recordaras para siempre.

Cuando golpeaba y dejaba blanditas mis tripas, le escupi aquella mezcla de mi cosecha a sus botas intentando alcanzar su cara, lastima que la puntera sea de acero si no me deleitaría con joderle la pintura de las botas.

En esas aparecen tres pelaos y empujan al gilipollas, lo apartan de mi y me levanto echo un basilisco, estoy escupiendo sangre y a al vez bramando gilipolleces, soy un dragón escupidor de sangre y vomito, un dragón que se mueve a toda velocidad propulsado por las anfetaminas, si... no estoy ya en el suelo, no soy una victima ahora, corro a la barra que esta a unos metros de mi, al gente se aparta a mis zancadas, me miran con horror, les sonrió o eso intento, intenta parecer un psicópata eso les asusta, eso te da tiempo, eso te da ventaja, corre hacia el quinto de cerveza a medio beber, agarralo, pártelo contra la barra y lanzate como un poseso.
Me sale genial, parezco un autentico perturbado, os juraría que no lo estoy.
Y cuando entras a saco con un enorme pincho de cristal aun salpicandoles algo de bilis con sangre ellos se apartan y se acojonan, y todos los crestas que habían empezado a arrear a tus dos compañeros pelaos de repente desaparecen, se esfuman en un segundo, y la gente esta tan atónita que nadie va a llamar a la policial si te largas de aqui pronto, es como una especie de promesa no escrita, tu largate y deja que podamos olvidar esto y nosotros lo olvidaremos.

Salir de allí pitando, y los otros dos pelaos te abrazan y te estrujan la cabeza, y corréis como posesos gritando, cantamos al alcohol, necesito un buen colocon, necesito joder, necesito drogarme mas, esta noche sera la puta ostia, todo ha salido bien.

De hecho podría haber salido al ostia de bien, podría haber sido perfecto, pero... si la empatamos.

Llegamos a la carpa y nos empezamos a a meter en el cuerpo cervezas, en el coche nos habíamos metido unas anfetas y todo cuadraba ya, la música la gente, si.
Perfecto, ademas ponían la música que nos gustaba, me sigue gustando el rock. Me sigue gustando el ambiente, me encanta.
Pero la cosa se jode, la música de repente no sabes por que es electro que algún malnacido ha grabado en una mesa de mezclas poniendo cara de chimpancé flipado, pero en realidad nos da igual.
Aparece tambaleándose un tío enorme, nos empuja, le gritamos pero el tío nos pide perdón y empieza a hablar con nosotros, el nota esta drogadisimo, es un tipo enorme con unas pintas de colgado de aquí a panamá, una gorra vuelta, camisa azul a rallas abierta en el pecho, gafas horteras y una mandíbula que se mueve a tal velocidad que podría salir disparada.
El tío hablaba raro, pero no sabíamos si era la droga hasta que nos dijo que era ruso, el tío era un show.
Empezó a invitarnos, uno a uno, nos dijo que nos pagaba la noche y nos enseño su cartera, plena de billetes, la ostia de fajos había.
Me bebí el primer cubata de trago, el segundo lo lance con vaso y todo al aire, no le cayo a nadie encima... mala suerte, mas cubatas, no hay problema.

Pero nos queríamos ir de allí, y empezaba el problema, el ruso no quería moverse de allí, ni su dinero, nosotros queríamos pirarnos, y bueno lo ultimo que recuerdo es coger carrerilla para soltarle un puñetazo tremendo y mi colega detrás preparado para hacer que al tambalearse cayera al suelo por encima de el, le aplastamos la mano y cogimos la cartera.

Echamos a correr, corrimos como locos y derribamos a unos gilipollas con cresta, unos mierdas, pero eran muchos y no les gusto, les insulte, ellos me insultaron, lance uno al suelo y bueno, así es como llegamos al punto en el que un punki de metro ochenta se había atrevido a darme de patadas en el estomago.

domingo, 29 de enero de 2012

Grito en la noche I

Me gustaría verte todavía mas aterrado, me gustaría ver la verdadera cara que pones cuando te aterrorizas, sabes, me hace sentir cosas, me hace sentir muy bien, no es tan fácil conseguirlo, no es suficiente con un video, con una grabación, no todo eso no es suficiente, no me reporta el mismo placer, las cámaras no son capaces de captarlo, ese olor, esos pequeños movimientos, no... no es lo mismo.

Tienes que agotarte, que moverte, que tratar de escapar, pero el clímax llega cuando al confusión es tan grande que ya no sabes a donde huir, cuando lo único que haces es correr a todas partes perdido el control de ti mismo.
Es como ver todo lo que el raciocinio oculta, es como ver tras todo eso, es ver la verdadera esencia.
Creo que eso es lo maravilloso, la manera mas fácil de llegar al interior de alguien, quizás la única.

El espiritu

Es difícil callar su voz, es imposible, y si alguien la alimenta, si sin saberlo se le dan alas, se reafirma, y el terreno que ha ganado no lo perderá jamas. Puedes relegarla, arrinconarla, sedarla, pero si ha llegado a tomar el control, ya no dudara jamas y cuando tenga la oportunidad se lanzara.
Su filosofía es sencilla, esperar, aguantar y no cejar nunca en su empeño, y en algún momento habrá un error, un despiste, y lo que suceda desde ese momento en adelante es cosa suya.
No se la puede desafiar, y lleva tanto tiempo con nosotros como la tierra y el aire que respiramos, siempre ha estado aquí, y cuando nosotros nos marchemos, cuando todo desaparezca, incluso cuando muera el sol y en su ultima exhalación engulla a los planetas seguirá, seguirá en alguna parte y no marchara, esperara paciente, pues el tiempo es infinito a que algo llene el espacio vacío, y lo tomara como ahora nos toma.

Llovía, pero poco importaba, al día siguiente no recordaba que había llovido, solo lo delataban mis pantalones mojados llenos de barro, camine bajo la lluvia en la noche, la gente se movía en todas direcciones, unos iban hacia los escenarios, otros a las tiendas, otros vagaban sin mas y luego estaba yo.

Se que no vagaba, se que iba decidido hacia algún lugar, el problema es que no lo sabía aun, había charcos y pise unos cuantos, todo eso no lo recordare, recibí unos cuantos empujones y cuando me choque con una jovencita esta me pidió perdón y me miro a los ojos, la sonreí e intente decir algo, ella se rió, me miro a los ojos, pero yo no entendía nada, me toco el hombro, nos vemos, nos vemos, estaba confundido, pero tampoco recordare nada de esto mañana. No era desde luego el momento, había algo que me había empujado fuera, que me había apartado de ella, era algo desconocido, pero algo que tenía claro todo lo que iba a pasar y en que orden.

Continuo mi camino, ando entre tiendas y caigo en un desnivel, aterrizo en el suelo sin ni siquiera poner las manos, estoy demasiado borracho ahora mismo como para coordinarme, levanto la cabeza, no me duele nada, alguien ha vomitado cerca, espero simplemente no haber caído demasiado próximo, me preocupa unos segundos pero ni siquiera me molesto en comprobarlo, tengo que ir, no hay tiempo, empiezo a entender hacia donde voy, de una manera inexplicable empiezo a entenderlo.
Me cruzo con mucha gente, gente que no mira a otra gente, gente que esta tan pendiente de sus cosas, de a donde va que no se fija, algunos son incapaces de darse cuenta ni de donde están con lo que llevan encima. La gente tose, grita corren por el camino, se ve un carro de la compra lleno de trastos de acampada, sigue llegando gente.

A pocos pasos de mi un tío enorme se tambaleaba, iba de lado a lado, sus colegas iban unos pasos por detrás, no iban peor que el, pero tampoco es que fueran mucho mejor, el gordo estaba sudado, tenia la camiseta rasgada y aunque se estaba mojando no sentía frió, este es de los míos pensó, los colegas se comían un bocadillo que habían comprado en unos puestos del camino principal al campamento.
El gordo me miro, me dijo algo, me quede mirando su bobalicona expresión, no le entendía, intentaba avanzar pero me di cuenta de que el brazo del gordo me lo impedía, no me aclaraba nada, hasta que entendí que hablaba de la camiseta, a el también le gustaba Lehendakaris muertos, y a quien no le dije, empezó a contarme que lo de su camiseta había sido allí, que donde había estado, el en primera fila y después había ido al meollo, donde la gente se empujaba en un enorme pogo.
Lo se, yo salí sangrando de allí le digo, mira, el gordo mira, al ver su cara de mula idiota me dan ganas de darle un puñetazo en la barriga, me gustaría ver como mi puño se hunde en ese corpachón enorme y creo que el ni se enteraría.

Hablamos bastante rato, no tengo nada mejor que hacer, al menos no soy consciente de que tengo algo mejor que hacer, sus amigos que están aparte esperan tranquilamente terminándose los bocadillos mientras charlan entre ellos, cuando ya han terminado con los bocadillos y las latas de coca cola, pasado un buen rato vienen a por su gordo, se le acercan y tiran con precisión quirúrgica de la única aparte de su camiseta desgarrada que no esta impregnada en alcohol, se trata de una minúscula esquina situada a la altura del hombro, no tiene mucho efecto, el gordo esta muy motivado, el tío me esta cayendo bien.

Absorto en estos pensamientos cuando el tío me abraza, huele a sudor, huele a calimocho, huele un poco a ron, intento no pensar en que huele a vomito, intento pensar en que si estaba húmedo y empapado es por la lluvia, al cabo de unos segundos todo me da igual y como disfrutando de lo asqueroso que va a ser hundo mi mano en su cabello y se lo acarició, el pelo esta apelmazado compactado por una masa reseca de tierra y alcohol que ni siquiera la lluvia ha conseguido disolver.
Me alejo de allí, sus amigos se han reído mucho de la escena, gilipollas, y dejo atrás al gordo que sin embargo me grita algo, me dice donde esta su campamento, que tiene porros, es un gordo simpático al fin y al cabo.
Me marcho, y ni siquiera le dedico un segundo de mis pensamientos a el fortuito encuentro, no es este encuentro el que busco, busco algo que el azar me ha prometido, algo que el azar me ha reservado, camino y al final, lo que no sabía que estaba buscando finalmente estaba allí.

Esta sentada en un recodo apartado, apoyada como sin sentido, esta llena de barro y sucia, en la mano tiene una litrona llena de calimocho, tiene la ropa hecha un asco, una sudadera negra con una banda de estampado ajedrezado a la altura de la cintura, llena de chinazos, la sudadera esta abierta y debajo asoma una camiseta verde ajustada. Siento muchas cosas en ese momento, es como si de repente, no se, por un segundo todo tenia un sentido, eran emociones precipitadas lo se, pero era exactamente eso, veía a esa chica y no la veía simplemente como una chica guapa al alcance de la mano, no... en aquel momento si hubiese sido eso me hubieran echado atrás muchas cosas, me habría echado atrás que estuviera ahí tirada, que no la conociera de nada, que pudiera tener novio, no, al verla solo un vistazo me basto para saber que era lo que pasaba, lo que estaba desarrollándose, que era mucho mas que una chica guapa.

Era una especie de misión, y es algo que siento con la misma fuerza ahora mismo que entonces, una percepción que no ha variado en nada, es mas incluso ha crecido, como un fuego que se alimenta de los acontecimientos.

Si era ella, estaba claro, la observe detenidamente, en ese momento estaba todo claro. Lo que bullía dentro de mi hacia tanto tiempo, lo que me había estado secretamente encaminando hasta aquí, estaba ahora contento, se regocijaba y juraría que se podían oír sus risas satisfechas.

La intento despertar, me mira como asustada, pero se da cuenta de que no soy una amenaza, se da cuenta de que es también lo que ella estaba buscando, tiene los ojos rojos y la voz rota. Su voz me gusta, esta ronca pero sigue siendo bonita, no bonita como la de una cantante, no es dulce, no es dependiente, no es tierna, no es nada de esas cosas, tampoco es una de esas horribles voces agudas que han sido diseñadas para martillear el cerebro del pobre tiene la mala suerte de tener que cargar con ella, no era tampoco una voz de la radio, pero si era como una voz que me gustaría escuchar bien cerca del oído una noche como esta en la que nada hasta ahora tenía sentido.

No entiendo bien lo que me dice, pero me siento y la escucho, ha estado llorando me dice, le digo que seguro que por culpa de algún gilipollas, al principio se siente ofendida, pero luego me dice que tengo razón que es un gilipollas, me empieza a contar unas cuantas historias que no me importan nada, me las cuenta de una manera atropellada y confuso, pierdo el hilo muchas veces pero capto la esencia, y cuando parece que ha terminado se la expongo rápidamente, me dice que tenga toda la razón, me animo y le digo que pase de el, ella me dice pero es que no has entendido lo de y empieza a repasar su historia, yo rápidamente replanteo mi consejo para que no suene tan estúpido y que no parezca que no la he entendido cuando vomitaba sus problemas sobre un extraño.

Entiendo lo que me dice y le digo un par de cosas que ella no se había planteado nunca. Le soy útil me dice, mucho mas que sus amigas, empieza también a despotricar sobre ellas, parece que esta chica tiene muchos problemas, es perfecto, yo también los tengo, ella quiere emborracharse mas me dice, se ha hartado de llorar y se ha quedado dormida, no sabe cuanto rato lleva sobando ahí, solo que cuando se durmió hacia sol, por eso se apoyo en aquel recodo bajo el pino a la sombra.
Yo llevo una ralla encima y tengo mucho aguante, esta noche va a ser muy larga.
Cuando nuestros cuerpos se separaron habían pasado muchas horas, habíamos entrado al recinto, habíamos salido, nos habíamos perdido, habíamos acabado en unas cuantas raves y habíamos podido comprar unas cuantas cosas para darle algo de sentido momentáneo a nuestras vidas, medio gramo de euforia, y un pico de energía.

Los latidos del corazón, penetrantes, la excitación del momento, enorme en su cúspide,el cielo que clarea, como si solo hubiesen pasado segundos el sol ya en lo alto, hace daño en los ojos, mucho daño, están cansados, los siento cansados, pero no hay momento para el descanso, miro a mi alrededor como si fuese la primera vez en horas y capto toda la situación en un segundo, la gente que camina en todas direcciones, cada vez mas gente, unos cuantos se quedan en la cuneta del camino sin moverse, allí han caído y es fácil que allí se duerman hasta que alguien los despierte, por otro lado gente que acaba de levantarse, y por otro lado gente que va a comer, y caigo en la cuenta que no tengo nada de hambre, mas gente que va por aquí y por allí, gente que te empuja y personas que se giran, te miran, y dicen parecéis un par de zombis, da igual todo, continuas, continuo, ella también continua, vamos aquí, allí, parece que hallas estado en todos sitios ya, parece que estés en todas partes, te sientes a gusto en todos lados, te sientes tan a gusto con ella, te contagias de su entusiasmo, os pasáis algo de energía, después en le pilláis un poco de euforia a otro, os lo tomáis, parece que han empezado los conciertos, abandonáis las carpas de las raves y marchas a los conciertos, seguimos a la marea, pero parece que en cierta forma sea la marea la que nos sigue, nos sigue a todas partes, pero nos sigue con cariño, depende de nosotros, mierda creo que la euforia venia de regalo con algo de paranoia, o quizás la he puesto yo ahí, o tal vez la ha alimentado la mía, o quizás me hago demasiadas preguntas cuando la noche, el día, la mañana, la tarde lo que sea es maravillosa.

Me quedo un rato mirándola, esto siempre me cuesta bastante, incluso en estas condiciones, pero bueno allá vamos... la beso, ella llevaba tiempo esperando, me empuja contra la valla, estábamos viendo un concierto aunque no se quien tocaba, llevo media hora escuchándolo pero ahora me doy cuanta de donde estoy, sería Rosendo, barricada, los suaves, los porretas, quizás era Txarrena, puede que fuese, bueno da igual, se abalanzo sobre mi y me quede estampado contra la valla, creía que desde el escenario me miraban, y pensé en “Animal caliente”, en “No se que hacer contigo”. Pero no... no creo que eso pasase, supongo que seriamos unos espectadores mas entre toda aquella turba de gente saltando y gritando, de hecho creo que estábamos bastante lejos del escenario, lo suficiente como para que fuese imposible que nos vieran pero en mi cabeza sonaba “tu lengua violenta mi boca”, y ahora que lo pienso no estoy seguro de si realmente estábamos en Barricada y si todas las canciones sonaban solo en mi cabeza. Pero, habría sido genial, el caso es que ahí estaba ella, como una posesa sobre mi, yo solo pensaba a donde llevármela por que mi tienda estaba llena de gente, pero al cabo de un rato me di cuenta que a ella no le importaba mucho estar a cubierto que bajo el sol en un terraplén por donde no pasa mucha gente, a mi me daba igual, de todo esto lo único que era capaz de rememorar después eran las piedras que se me clavaban en las costillas, pero las recordé por incomodidad no por que me hiciesen realmente daño.

Yo me acuerdo vagamente de todo aquello, todo sucede en mi mente de una manara difusa, a saltos, se encallan y se colocan las cosas mal, me excedo al recordar e intento encajar las cosas a la fuerza pero lo que me dejo ella en claro fue como encontrarla, solo tenia que meterme en Internet y escribir su nombre y apellidos en Internet, afortunadamente los guarde en el móvil cuando ella no miraba, hasta que lo mire pensé que se llamaba Estafanía, no... su nombre es mas bonito, estela.

Lo que mi cuerpo buscaba no era simplemente aquello, algo mucho mas fuerte me había atraído hasta ella, y algo tremendamente poderoso me esperaba a la vuelta de la esquina.

lunes, 16 de enero de 2012

Pia VII

Desde que él la había dejado ella no había echado nada a faltar, todo seguía igual, no se notaba mas sola, ni mas insegura, se sentía igual, de hecho se dio cuenta gracias a él que nunca le había necesitado, resulta paradójico que queriéndole él mostrarle cuanto el necesitaba ella descubriese lo contrario... pero en fin, la vida es así, y no tiene mas vuelta de hoja.

En cierta manera incluso podría decirse que estaba algo mas liberada, que se tomaba la vida con mas entusiasmo, reorganizando sus contactos, ahora hablaba mas con Ana, Sara y especialmente con Lara, de hecho pasaba casi todo el tiempo con ella, se había dado cuenta que era lo que necesitaba otro espíritu afín que no necesita a nadie, independiente y vital, alguien que equilibrase el efecto que aquellas sombras negras tenían sobre ella.

Las sombras negras, esas sombras devoradoras de inquietud, de miedo y que ahogaban su felicidad.
Se refugio en Lara sin darse cuenta, pero sin que aquello fuese artificioso para ella, como si refugiarse en aquella amistad fuese mas cómodo y mas natural que refugiarse en las atenciones que el le prodigaba.
Era extraño, difícil de explicar.

La única vez que le echo en falta fue aquel jueves por la noche, fue una noche magnifica, reuniéndose con las amigas que había conseguido hacer por primera vez en su vida en aquel instituto nuevo donde sus padres la mandaron a hacer el bachillerato después de haber estado en aquel infierno de instituto durante 4 años. Reunirse con las amigas, charlar, decir tonterías, preguntar sobre que hacen, que tal sus estudios, si tienen algo en mente mas allá, hablar de sexo, de lo que fuera, eso era lo que hacia la gente normal, y después de tantos años sintiéndose rara, de ser un bicho raro, aquello parecía la gloria, aunque la agotaba.

Cuando se separo de sus amigas para ir a pedir, sus amigas se quedaron en las sillas charlando, había mucha gente en la barra y el camarero aprecia que tenia un mal día, cada pedido que atendía necesitaba un par de aclaraciones para el camarero lo que ralentizaba todo aun mas si cabe, sin embargo en un ultimo momento apareció la camarera que la atendió rápidamente, si llega a ser por aquel chico podría haber pasado una media hora allí a juzgar por la velocidad con que estaba atendiendo.

Marcho con la cerveza a la mesa y se unió a la conversación, parecía un cacareo de voces agudas y chillonas, y muchas risas, probablemente llevaban ya unas cuantas cervezas, eso no pasaba inadvertido para nadie en el bar.
Y que Irene era la que mas había bebido la que mas tampoco era nada difícil.
Hay mucha gente en los bares que únicamente se dedica a eso, a beber y observar, beber y observar, van de aquí para allí, pasan un rato con su grupo si lo tienen, pero la mayoría de las veces ni siquiera lo tienen y están todo el tiempo rondando de aquí para allí, acechando esperando a ver el siguiente movimiento, ver quien se acerca a la barra.

Y así es como se conocieron, Irene y el, una chica joven y radiante de energía que estudiaba un magisterio, estuvieron hablando en la barra, hay muchas tonterías que se le pueden decir a una chica joven, la mayoría no dan resultado, pero tu ponle unos pocos cubatas o unas cuantas cervezas, y todo empezara a encajar, a tener gracia, a tener sentido y las frases premeditadas que podrían parecer una tontería de repente suenan incluso enigmáticas.
Es sencillo, hazle un par de preguntas, y acto seguido, mojate, lanzate y miente, según los científicos dependiendo de la longitud de tu anular este paso sera mas o menos sencillo, pero una vez superado este obstáculo todo va rodado, si con tus mentiras acertaste a construir el perfil de hombre que ella deseaba conocer... bingo ya lo tienes.
Es tan sencillo cuando funciona, parece casi magia a continuación parece que vaya a beber de tus palabras, pero atento no te precipites, aunque parezca que inundarla de tu verborrea sea suficiente y que pudiera mantenerla allí pendiente infinitamente no es así, en un momento que acabas conociendo tienes que dejar esas bobadas y decir si quiere salir fuera, si, donde no halla tanto ruido, esto tiene dos funciones, allí fuera es mas sencillo maniobrar y por otro lado te informa del nivel de confianza que has generado en ella, sabrás lo dócil que es, sabrás con cuanta facilidad se desprende de sus amigas para lanzarse a sus brazos.

Y todo estaba funcionando perfectamente.

Era mucho mas divertido así, es verdad, era mucho mas táctico cuando sabías que escondías algo, algo que ella no quería, algo que ella no esperaba. Ahora de verdad si era un juego entretenido, un juego decadente y miserable pero que parecía maravillosamente distinto mientras se llevaba acabo.
Aquella chica ya estaba lista, y sus amigos habían salido tras de el y estaban en una esquina esperando resguardándose del frió.

Pero tuvo que aparecer aquella chica.

Ya no era divertido, ya no era fácil, ya no parecía como si estuviéramos un plan superior, ya era algo real, y como las cosas reales tenia su fealdad.
Se la quería llevar adentro.
Ella no quería irse.
El quería que se quedara, que nadie echara a perder el plan, el la miro a los ojos, ella le dijo que no le tenia miedo.
Todo sucedió muy deprisa, y fue muy absurdo, el la empujo, agarro a su amiga, ella forcejeaba, y cuando se dio cuenta...
Tenia sus dientes, pequeños y puntiagudos clavados sobre su carne, su brazo estaba rojo, y su piel estaba palpitante, había pequeños puntitos de los que salían minúsculas gotas de sangre.
Muchos gritos, y un portero de bar cabreado.
Muchos gritos y todos corriendo de ahí.
Mucha vergüenza, ridículo, como vulgares acosadores o algo peor, se sentía sucio.
Se sentía cabreado con todo.
Odiaba aquella chica, y sentía que algo muy muy malo había nacido en el en ese momento, algo que en algún momento entraría en erupción.

El pervertido II

Cayo derribado de un puñetazo, había sido un gancho directo contundente, fruto de un brazo que estaba acostumbrado a defenderse ya atacar un brazo musculado y con fuerza suficiente como para ser un arma.
En el suelo escupió maldiciones y un poco de sangre procedente de un labio partido, pero al poco rato cuando estaba consiguiendo por fin levantarse con ayuda de la mano de su agresor comenzó a reírse, esto incomodo al agresor, estuvo muy cerca de retirar su mano y una vez de nuevo en el suelo continuar su obra destructora con patadas, sin embargo se contuvo.

¿Ahora eres diferente?, de repente ahora eres digno, te importan esas cosas ¿no?; le miro con ira, sentía que no podía estar hablando en serio, que era una broma.
Dejame en paz, yo ya no tengo nada que ver contigo, no voy a volverte a ver el pelo si tengo un poco de suerte.
Ah, ¿si? Ahora no eres como yo, claramente, pero de todos modos estabas ahi conmigo y con los chicos, estábamos los 4, los cuatro y esa chica, y estábamos pasándolo jodidamente bien, pero claro te empezaste a comer el tarro.
Lo de esta noche ha sido tocar fondo, y no pienso volver a hacerlo, se me han clavado los ojos de esa chica.
Si... lo mismo dijiste cuando se te clavaron los dientes de aquella chica, la que se escapo hace unos días, estábamos preparando lo de esta noche, de hecho si no llega a ser por lo rápida que era aquella zorra habría sido aquella chica, y lo sabes.
No, lo sabía, no sabía que ibais en serio.
Pero continuabas con nosotros, y no nos frenaste, y empezaste.
Esta tiene que ser la ultima vez que vuelva hablar contigo
Que te jodan, cabrón.


Se alejo, se alejo de allí a toda prisa pero sin pensar en adonde ir, estaba claro que lo único importante era alejarse de allí, irse a donde fuera, pero estar lejos de allí, y no volver nunca a toparse con esa gente.
Si, lo sabia, y lo había estado deseando, ensoñando, pero el no era así, no había sido como el esperaba, no era un juego, era algo real y horrible, escalofriante, era algo enfermizo, algo que te pudría por dentro.
Y el no quería convertirse en la escoria macilenta en la que se habían transformado sus compañeros.
Si... aun tenía las marcas de la otra chica, la que se escapo, si era consciente entonces de que iba a pasar, y sabia que algo así acabaría pasando si salia con ellos esta noche, y cuando la vio en el bar pidiendo en la barra sabia que era la presa, y sabia con que fines la estaba cazando, pero las cosas mientras sucedían parecían irreales, aprecian lejanas, como si no las estuviese haciendo el mismo.
Pero el era distinto, el estaba intentando cambiar las cosas, ya no era un tarado que se juntaba con otros como el en un bar, que viva en una especie de secta de alcohol, drogas y violencia nocturna, el había madurado ya no era un gilipollas que le reventaba botellas de cristal a algún despistado que busco camorra donde no debía, no era un gallo de batalla que solo entendía de violencia.
Había conseguido un trabajo, se había vuelto a dejar largo el pelo y ya no acudía todas las tardes aquel antro ha escuchar las mismas tonterías de las mismas personas.
No el era diferente
Lo era
Es diferente.

Las mentiras solo son cosas que no se han repetido las veces suficientes para que la gente empiece a creérselas, solo es cuestión de mirarse los puños enrojecidos y decir:
No soy como ellos.

Volver otra vez a mirar por si no era suficiente y repetir:

No soy como ellos.

sábado, 14 de enero de 2012

El pervertido

Miras al reloj y caes en la cuenta de que son las 6 de la mañana, que tienes que estar trabajando en 2 horas, miras de nuevo el reloj y suspiras profundamente, otro día de mierda, medio dormido deseando dormirte y lamentandote por ser un gilipollas que no es capaz de ajustarse a los horarios que todos llevan sin problemas.
El cielo empieza a clarear y ya no es el reloj el que delata tu error si no los brillantes rayos del sol, desquiciado, así es tu ritmo de vida, y de hecho así es tu vida entera, y lo que corre por tu mente son eso... ideas desquiciadas enloquecidas.

Pero tenias que hacerlo, tenias que venirte conmigo, y tu también tenias que estar aquí con nosotros, hasta el final, tu sabias que lo haríamos, bromeamos toda la noche con aquello, era tremendamente sencillo, tu eres como nosotros, no eres distinto, y tampoco esa chica es distinta, esa chica al fin y al cabo hasta era lo que buscaba, bueno desde luego no con todos, pero ya me entiendes, si empiezas con uno, deberías ser comprensiva y dejarnos disfrutar a todos.
No, no pienses eso, no sientas como que tu has hecho de cebo, esa chica solo quería algo de una noche, cualquiera de nosotros por separado le habría servido, pero lo divertido, es esto, todos juntos, es mas divertido cuando les das lo que quieren de la manera que no quieren.

No, no te sientas culpable, la vida es así, y no sera esta la primera vez que esto pasa, seguramente vuelva a su casa y no diga nada de todo esto, de hecho con lo que le hemos llegado a echar en las copas solo se acuerde de ti, y no recuerde nada de lo demás, seguramente intente evitar recordarlo, es difícil recomponer una noche que no eres capaz de recordar del todo cuando prefieres olvidarla a toda costa.
No, no nos metemos en problemas, nadie nos ha visto, no ha habido nada de violencia, y te aseguro que la mitad de la droga que llevaba esa chica encima no era nuestra.
Sabes que nosotros jugamos fuerte, jugamos de verdad, por eso viniste, por eso volverás, siempre nos vienes con la misma joda, y acabas volviendo otra noche mas, no se nos fue de las manos, todos disfrutamos, y nadie salio herido, ni tiene por que salir.

Cuando todo empieza a fallar, a ir mal, a ponerse extraño, eso es lo que quedan, las ideas extrañas.
Y ahora de repente, te das cuenta de algo, te levantas miras a tu alrededor, cierras los ojos, y te das cuenta de algo, ya no estoy hablando contigo, ya no se de quien hablo ni con quien hablo, por que ahora hay otra persona distinta, otra persona que ha abierto los ojos y me mira fijamente.

No se quien es, pero se acerca muy rápido,
No se quien es pero me mira fijamente y me da miedo, no se quien es pero ya esta a unos milímetros de mi cara y su aliento me calienta la cara.
Su voz suena distinta, suena distinta a la miá, ¿de quien es esa voz?

¿Quien eres?

¿En que te has convertido?

¿Por que tengo tanto miedo? Se que estas desesperado y muy confuso, se que algo ha despertado en ti, lo entiendo perfectamente, pero... pero entiende que todo esto es innecesario, que las cosas se podían resolver de otro modo.

Pia VI

Sonrisas Opacas


Sigues luciendo esa sonrisa tan opaca de siempre, si, es como si hubieses perdido hace mucho tiempo los colores, tus gestos proyectan sentimientos en blanco y negro, cuando proyectan algo claro esta.
Y sigues siendo preciosa, pero no tanto como antes, cuando no tenias que empalar tus emociones en las cuatro paredes de tu razocionio, demasiado controlada, demasiado coherente, demasiado pensado, excesivo.
Me sigues gustando, pareciendo hermosa, pero es una belleza que no se... como la que encuentras en una muñequita de porcelana, con el pelo perfectamente peinado, con la ropa planchada y despidiendo una ligera fragancia que te hace pensar en un verano lleno de flores y hierba recién cortada, y cuando se acerca el invierno, como ahora, que te hace pensar en chocolate caliente, el calor de un hogar y el aroma de la canela.
Pero no te soporto, no soporto tus preguntas sobre mi que significan que no me conoces y que nunca lo has intentado, no soporto que te deslizas por la vida tan independiente, tan sola, tan frágil y que continúes viva, que nadie haya hecho justicia y te haya enseñado que no se puede vivir así que la vida es de otra manera.
No soporto que parezcas flotar por encima de los demás, evanescente y etérea, como si fueses distinta a los demás, ¿por que crees que lo eres? ¿por que te comportas así?

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No te soporto, y sinceramente, ahora creo que te destesto, muy posiblemente me arrepienta de estas palabras y desee volver a continuar con este juego que me quita el sueño, que me esta martirizando.
Pero ahora mismo, quiero acabar con esto para siempre, no me divierte, me destroza y me hace pedazos, hay que asumir que nunca podre estar contigo de la manera que yo quiero, que lo único que puedo hacer es perder todo mi orgullo y convertirme en aquel que cumpla tus caprichos que te lleve en volandas por encimas de los charcos, tu ya me entiendes, soy una persona, no un instrumento, te quiero, pero también me quiero a mi mismo, y no, esto no es vida.

Nunca debimos encontrarnos tu y yo, esto ha tenido momentos preciosos, que ahora en este momento no recuerdo, pero el resto del tiempo, la mayoría, ha sido un tormento, una agonía, he llegado a odiarme a mismo, he llegado a plantearme que clase de persona soy que vale tan poco, que se arrastra de esta manera.

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Sigues sin darme señales de vida, sigues sin decir nada, te importa todo tan poco, ese es tu problema estas tan vacía, tan sumamente vacía.. ¿por que no te molestas en preguntarme que tal estoy? No te importa... claro... bueno... yo intento mantener el contacto como siempre, otra vez arrastrandome... pero que sepas que lo hago por nuestra amistad, por que yo creo en ella, no creo en nada mas entre tu y yo y de hecho mi fe se desmorona con el tiempo.

En las ultimas semanas he estado buscando trabajo como un poseso, aquí y allá, sin encontrar mucho, nadie necesita a alguien licenciado en empresariales, con un master en Marketing y estudios comerciales que habla ingles, frances y castellano...
Pero finalmente me contrataron para una editora, no es gran cosa, como asesor al director de la campaña publicitaria de un escritor, soy el ultimo mono pero bueno... no se, menos es nada ¿no crees?
He visto a esa amiga tuya, la que siempre va de negro, estaba sirviendo cafés en un bar de benimaclet, no sabia que trabajaba allí, yo iba hacia casa de unos amigos y la vi, la salude, pero me volvió la cara...
¿Y tu que tal estas? Me gustaría saber algo de ti, no es justo este silencio estúpido.


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Lo primero es decirte que lamento haberte llamado tantas veces anoche, lo siento, lo siento mucho, no se que hacer, es muy agobiante no saber nada, nada, nada de ti, te escondes, y no se no es justo.
Creo que me precipite en todo... no veía las cosas, no entendía nada, estaba confuso.
Sabes, estoy trabajando para aquel escritor que tanto te gustaba, es simpático, aunque esta mucho en las nubes, no se... es difícil hablar con el, no se entera de nada... pero bueno si escribe bien... aunque no sabe manejar ni siquiera su propia campaña de promoción.

Podríamos vernos, dime que si lo necesito.

Pierdo el tiempo contigo...

Vaya, el tío estaba al final un poco pesado ¿no?
Si, y llamaba muchas veces, yo siempre colgaba.
Pobre...; dijo echándole otra ojeada a a la decena de mensajes que le había dejado él.
No lo se, le va bien tiene trabajo, lo dice en uno de los últimos
Si eso si... ¿y por que los tienes? ¿no los borras?
No se..., es agradable tener cosas que hablan sobre ti.
Pero, los últimos son...
¿Horribles verdad?
Si
Bueno, la fealdad también es arte, ¿no te parece?, para mi es importante no olvidar que la fealdad existe, y tiene su extraña belleza.
Si puedes soportar esa “extraña belleza” por que me esta resultando insoportable el tío ese en los últimos mensajes.
Ya ves.
Y trabaja para tu escritor, ¿que pasada no?
No, el no lo va a disfrutar, y no pienso humillarme para que me lo presente.
Ya... si es cierto
Pero, si esta bien saber que le tiene trabajando, ganaran mucho dinero juntos, era muy inteligente.

miércoles, 4 de enero de 2012

Pia V

Pía era inmanejable y difícil, arisca, pesimista... y para rizar el rizo estaba tremendamente reconcentrada en sus libros, en sus pinturas, en sus clases de escultura, en fin... el arte, se había volcado y todo le daba lo mismo.
Era imposible tratar con ella, penetrar en ella, en su mente.
Había encontrado una vía de escape, un tema de conversación permanente, una realidad que la apasionaba y le permitía distraer de la atención de lo que la rodeaba.
Paso así muchos meses, no hablaba con sus padres, apenas se dirigía a ellos, les odiaba, y es que no podía hablar con ellos por que las cosas estaban cambiando y no quería verlo.
Sus padres trataban de explicarle lo que estaba pasando, y ella se empecinaba en no entender, se hacia la tonta, rehuía sus palabras y ponía todo mas complicado para ambos.
Sus padres se estaban separando, ella se quedaría con su madre, y visitara a su padre cada varias semanas.

Las semanas pasaron y fue su padre el que abandono la casa, recogió sus cosas y les dio un beso a las dos, la madre contenía la respiración, estaba nerviosa, había vuelto a fumar y ahora mismo estaba terminando a toda prisa un cigarrillo.
El momento más difícil lo creo Pía, se acerco a su padre y le pregunto que a donde iba, que si le esperaban para comer o si volvería ya mas tarde para cenar.
La madre rompió a llorar, y se marcho de la habitación, el padre hizo un amago de volver a explicarle lo que ella sabia, pero prefirió marcharse.

Daba igual preguntarle a Pía por que había hecho eso, se había a acostumbrado a aislarse y hacerse la tonta, eran días insufrible.

Los años pasaron, descubrió para su frustración que le faltaba talento natural para el arte pese a su esfuerzo, decidió estudiar Hª del Arte y continuar con sus clases de pintura.
Empezó una carrera, conoció gente con la que se sentía cómoda, e hizo de aquella vía de escape su vida, y consiguió algo parecido a la felicidad.

Todo era tal y como unos padres de una chica difícil podrían esperar, habían logrado enseñarle algo que la motivase, supieron dirigir su energía hacia algo útil y en base a eso se había desarrollado, ese seria el fin lógico de una historia.
Podríamos decir que Pía conoció a un chico, se enamoro de el, que encontró trabajo, que encontraron un lugar donde vivir y formaron una familia, una mas de tantas, una vida sencilla, quizás como profesora, o quizás como restauradora.

¿No es así?

jueves, 29 de diciembre de 2011

Pia IV

Los recuerdos son imprecisos, se alteran con tanta facilidad que cambiarlos es un juego de niños como demostró aquella psicóloga americana, Elizabeth Loftus, aquella mujer se dedicaba a jactarse de lo fácil que es alterar los recuerdos personales introduciendo falsos recuerdos o evocando recuerdos que nunca ocurrieron. Con tomar un par de datos de nuestra infancia introducía que en nuestro viaje a disneyland le dimos la mano al ratón Mickey o que pasamos horas aterrados perdidos en un centro comercial donde siempre nos llevaban comprar nuestras madres.
Ella misma también demostró que nosotros mismos podemos hacernos cargo de esos recuerdos sin darnos cuenta y convertirlos en cosas mas asumibles. Hacernos las cosas mas fáciles, llenar las lagunas de lo que no entendemos, racionalizar el desorden, hacer encajar las piezas... plantealo como quieras... pero es un hecho.
Los recuerdos son tan poco fiables... pero a ala vez es lo único que nos queda cuando pasa el tiempo y no dejamos anda mas como testigo.
No son nada a lo que podamos aferrarnos.

Quizás, por esto no valga la pena continuar dando le vueltas a lo que dijera la tía de Pia, mujer que por lo pronto estaba ahora mismo más en su propio mundo que en el nuestro, hay quien argumentara que precisamente por eso el que esa mujer fuese consciente de ello lo hace mas llamativo o por otra parte la invalida totalmente como testigo de nada, tampoco daría mucha credibilidad a los retazos que quedan en la mente de una niña, quizás sea mas útil avanzar y continuar hacia delante.

Adentrarnos en los últimos años de Pia en el instituto me resulta mas interesante ahora mismo, y ademas, nos dejara un sabor de boca mucho mas dulce que los de aquella etapa hostil y oscura que los antecede, si bien las sombras no se han disipado, por lo menos han dejado de acumularse sobre aquella niña de porcelana, en la que las sonrisas, hacia años que habían sido sustituidas por muecas cargadas de desprecio.

En esta etapa Pia, que ya hacia años había descubierto un mundo diferente en las novelas y libros, por los cuales vivía totalmente al margen del mundo que la rodeaba, ahora era capaz de apreciar muchas cosas que antes pasaban por delante de ella sin dejar marca.
Era capaz de apreciar el arte, su tía que había sido conservadora de una pequeña sala de exposiciones que tenia un gran banco en la ciudad, había decidido apartar aquellas brumas que la llenaban regalandole libros sobre cuadros, y enseñandoselos a su díscola sobrina.

Aquella maniobra, no había conseguido efecto alguno sobre ella, su interés había sido nulo y cargado de rechazo, sin embargo cuando su tía dejo el asunto, la joven comenzó a lanzarse sobre aquellos libros y a devorarlos. Comenzó a informarse sobre cada obra y aunque permaneció mucho tiempo estancada entre la devoción y la admiración de los cuadros del simbolismo, ya sabes Franz von Stuck, William Blake Cuando abrió aquel libro leyo:
Y contemplad al Gran Dragón Rojo, con siete cabezas y diez cuernos, y siete coronas sobre sus sienes. Y su cola barrió la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra...

En esta pintura el Dragón rojo despliega sus alas y se prepara para devorar el vástago de una mujer embarazada.
Aquello fue un definitivo paso en su vida, aquellas imágenes pasaron a componer para siempre su mitología interior, la fuerza, al destrucción, el pánico y el terror, enfrentándose a la vida.ya sabes William Blake, pero no solo el Franz von Stuck y muchos otros, sobre todo y Munch, muchísimo Munch, demasiado y durante muchos años.

Aquella casa estuvo tomada por aquel fallecido genio y la personal interpretación que se hizo de su obra, pero casi dejar aquella especie de pesadilla artística que atenazo a la familia apra mas adelante para podernos centrar en aquel primer progreso, inaudito en ella y que por tanto fue alimentado con libros de arte, con poemarios de los poetas malditos y demás parafernalia que parecía tener las inauditas propiedades de devolver al hasta hace unos años cada vez mas ausente y languideciente espíritu de Pia.

Pia estaba irreconocible, cuando salia de su trance de ausencia pasaba horas enumerando las razones por las que el arte, el arte en si mismo, el mero hecho de crear era la única y verdadera razón de la existencia del ser humano, manejaba con tanta soltura los nombres de aquellos pintores malditos y los de sus obras que parecía que hubiese nacido en aquella época y se hubiese rodeado de tales compañías.

Para ella fue como una enorme explosión interna que mano de ella como un geiser, fue repentino, como si una enorme cantidad de energía se hubiese estado acumulando en el subsuelo para emerger de repente. Los padres sin embargo quedaron un tanto consternados ante el cambio dudando si preferían a la arisca muchacha que no habría la boca o aquella pequeña y resabida erudita que por otra parte era incapaz y se negaba a abordar cualquier otro tema de conversación, derivando todo lo que la sucedía a la gran razón de la vida, EL ARTE.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Pia III

De pequeña le dijeron una vez que no era así, se lo dijo una tía suya, una vieja aburrida que perdía el tiempo con novios jóvenes que le quitaban el poco tiempo que le quedaba y gran parte del dinero que le había dejado su fallecido marido.
Pero por ams que aquella mujer hoy sea una sombra de lo que en otro tiempo fue, no el falta razón, Pia nunca fue así, y aunque si ahora hurgamos en su familia, en su entorno todo parece modélico, hubo una época breve pero intensa de su vida en la que la rutina familiar se veía sacudida pro sucesivos cataclismos y hecatombes familiares.

Aun puede recordar la noche en que la despertaron los gritos desesperados de su madre, sus padres estaban otra vez discutiendo como se habían habituado a hacer en los dos últimos meses, la voz grave e imperturbable de su padre era como un estruendo cuando sus nervios estallaban, a ella le recordaba al rugido de las máquinas de la fundición.

Sus padres siempre evitaban contarle lo que sucedía, siempre intentaban mantenerla en la inopia cerca de que discutían, pero pese a ser tan pequeña lo sabia muy bien, su padre quería hacer algo muy malo, muy egoísta, y su madre tenía miedo
Pero ahí se interrumpía su recuerdo, una sensación tormentosa la sacudía cuando trataba de continuar rememorando aquel día, su mente se frenaba y se detenía en aquel justo instante.
Era irrastreable aquel recuerdo tan vivido hasta hacia ese punto.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Pia II

Pia es muy difícil de tratar, es sumamente esquiva e intratable cuando se pone testaruda, cuando la conocí me dio al sensación de que era la joven mas perdida de las que había en aquel instituto, no tomaba drogas, ni desperdiciaba su vida con ninguna de aquellas lacras sociales que se aprovechaban de chicas como Pía.
No, ella era demasiado fuerte para todas aquellas cosas, sin embargo seguía igual de perdida, toda aquella energía, aquella inteligencia completamente confusa y deambulando buscando algo con lo que identificarse, algo que apreciar por lo que esforzarse.
Pía estaba totalmente desmotivada, carecía de aspiraciones y de objetivos, y no había encontrado nada que llenase ese profundo abismo espiritual que crecía en su interior, era como ya he dicho demasiado superior para esclavizarse por las drogas y demasiado orgullosa como para dejarse esclavizar por un novio idiota o para que alguien le dijese sin mas lo que tenia que hacer.

Estudiar, trabajar, casarse, comprarse una casa, un coche, nada de todo aquello hacia que ella ni siquiera sin inmutase, no le interesaba nada, y por ello nada la hacia salir del sigiloso silencio en el que se mantenía, nada provocaba en ella la determinación de esforzarse.

Era una especie de alma en pena de 16 años cuando la conocí, el instituto al aburría, sus amigos, si es que los podía llamar así, la desesperaban, demasiado idiotas, demasiado simples, carentes de criterio.
Problemas en clase, problemas con profesoras, una semana se había pasado casi tanto tiempo en el despacho de la jefa de estudios como en clase, no atender, escabullirse de clase para simplemente ir a leer a la biblioteca, contestar a los profesores, rehusar a colaborar en clase.
Era un problema con patas.

Empece a hablar con ella a causa de su bajo rendimiento, “esto es basura no me inspira nada me dijo”, “me esforzare un poco para que me dejen en paz, pero no espere nada de mi”, y con aquello fue suficiente para que sacase mejores notas que la mayoría, era un prodigio desaprovechado.
“¿Que es lo que te gusta hacer?” ni recuerdo cuantas veces se lo pregunte, me desesperaba su inacción, su amartelamiento, que viviese sumida en aquella especie de ensueño. “Nada, no hay nada que me haga sentir de puta madre, no me interesan las tonterías que enseñáis, no me gustan las bobadas que contáis, me aburro, no me gusta esta gente limitada, ese humor nauseabundo, esa obsesión por las tetas, o por tener una polla entre las piernas, me sacan de quicio, son todas y todos unos gilipollas”
“¿Te gusta la música?” la mire a los ojos, ella me sostuvo la mirada y casi recreándose me dijo “no, es una mierda, no me transmite nada, y no me gusta bailar” a mi me encanta la música, es de las cosas en la vida a las que me aferro más fuertemente cuando todo va mal, he llorado, reído, he cantado y gritado, han pasado tantas cosas en mi vida relacionadas con ella, pensé que la música me ayudaría a entenderla, me ayudaría a llegar a ella, quede decepcionada, era frustrante hablar con ella, intentaba sondear su mente, y me apartaba a manotazos, ¿era verdad que era tan poco emotiva como una escultura? ¿Que por hermosa que sea esta vacía por dentro?

Continué hablando con ella, buscnado la fibra sensible, hablándole de la relación con sus padres, sobre que asignaturas la hacían sentir peor, que se le daba mal, sus sueños, sus pesadillas, todo era en vano, era una chica con unos padres cariñosos, con una hermana dócil y con poca personalidad que la adoraba e imitaba, en el instituto aunque nada la motivaba era capaz si se lo proponía de aprobar cualquier cosa que desease, era una chica prodigiosa, de gran memoria, pero cuyos escasos proyectos en la vida tampoco significaban anda para ella.
A veces me sentía como si ella fuese superior a todos, como si fuese alguien que no se engaña con tonterías, como alguien que lo ve todo con una racionalidad y una frialdad tan intensa que nada puede influirle.
Aparte esos pensamientos de mi cabeza y continué trabajando con ella, le propuse hacer listas de cosas que minimamente despertasen su interés, le tantee todos sus amigos, pero para ella todos despertaban en ella la misma predilección, ninguna.
Un día me senté a hablar con ella y sentí que se derrumbaba al hablar de como no había sido capaz de relacionarse con una amiga suya, Kristen, de como había sentimientos que era incapaz de explicarme.

Aquello prometía ciertamente, y me lance ciegamente en busca de las repercusiones de aquello que parecía ser una homosexualidad latente, quizás llevaba algún estigma, un miedo a ser juzgada, a ser ella misma que la bloqueaba, que la había reducido a aquel estado.
Hablamos durante semanas, y cosa inaudita un día comenzó a describirme sus fantasías, las recreaciones eran potentes, vergonzantes y de alta carga sexual, cuando termino miro al suelo y permaneció el resto de la sesión casi sin hablar.
Nunca volvió a hablar de esto, por muchos esfuerzos que emprendí, pro muchas vueltas que di.

Con forme pasaban las sesiones me iba contagiando de su pesimismo crónico, de su confusión y termine por sentirme mal conmigo misma, al cabo de unas cuantas sesiones me pregunto si de verdad creía en todas aquellas chorradas, no es la primera vez que alguien me lo preguntaba, normalmente contestaba entusiasmada y como un torrente iba cantando las veleidades de lo que había pasado toda la vida estudiando, la psicología y la mente humana, pero esta vez no tuve ganas de contestar, me sentía rendida, y simplemente le conteste un parco “si, creo en lo que estoy haciendo y creo que buscas que no progresemos con esto, comprendo que si esta es tu actitud nunca lleguemos a nada, me haces perder el tiempo” Nunca debía haber dicho eso, al observar su cara me di cuenta de que era lo que había estado buscando desde hacia tiempo, y lo había logrado, solo buscaba derrotarme, se había cerrado pero siempre de manera que parecía hacerlo de manera involuntaria, para que con toda mi buena voluntad me estrellase una y otra vez, había jugado conmigo y había aprendido bastante, empezó a enumerar ante mi perplejidad el nombre de las técnicas que había empleado con ella, empezó a decirme que pretendía con cada ejercicio que había propuesto, he de decir que se paso de suspicaz en muchas cosas pero daba miedo lo bien encaminada que iba.

Se rió en mi cara, se jacto de que la había tratado como a una niña y me lanzo la media decena de listas que le había mandado hacer, la de cosas buenas, cosas que la inspiraban, de sus películas favoritas, de sus paisajes favoritas, todas por el suelo, no significaban nada para ella, me miro ante mis ojos perplejos y me dijo “ah, por cierto, vi como disfrutaba cuando le contaba mis historias, le gustan las chicas adolescentes ¿verdad?, usted es una vieja lesbiana, Kristen lo siento no existe, ni ella ni esos pechos rosados cuya aureola vi una vez cuando ella se cambiaba la camiseta después de jugar al Volley, nunca he fantaseado con ella, pero a usted si le gusto como nos lo montábamos ¿verdad?”la eche de la consulta enfurecida.

Nunca debí haber hecho eso, no es por eso por lo que estudie tanto, no por orgullo, no por temer ser aplastada por una niña.
Le di un poder aquel día, y lo utilizo. Siento que del mismo modo que un árbol de joven se puede torcer y enderezar con facilidad, yo tratando de enderezar quizás lo quebré, tratando de buscarla a si misma solo le di las herramientas para destrozarse,

Uno tras otro renegaron de ella los psicólogos que vinieron tras de mi, sus padres se estremecían al ver que no había manera humana, hable con ellos muchas veces y me sentí tremendamente culpable por la evolución de Pia, me engaño y en su engaño se engaño a si misma, solo podía desear que se estrellase para que dejara su juego, para que posase los pies en al tierra.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Pia

Pía es muy distinta a la mayoría de las chicas que ves en institutos, no se parece a esas chicas jovencitas que repiten uno tras otros los clichés de la adolescencia, ella es distinta, ella es critica, es inteligente, es muy independiente pero...

Pero ella no tiene nada especial aun así, no tiene unas dotes para la música, el teatro, al interpretación, para los estudios, se ha exigido mucho, y aun así no ha conseguido destacar en nada para demostrarse que ella es distinta.

Ella necesita sentirlo para saber que existe, pero su físico, su nombre tan común, su familia, nada nada la distingue. Nada le permitía a Pía sentir que existe, que es un individuo pleno.

Busco algo que la definiera, leyó bastante filosofía para su edad, sin embargo, tampoco era ese su mundo, se contento con ser un conjunto de cosas difusas, pero no llego a cuajar durante mucho tiempo.
Su identidad se derrumbaba, y con forme crecía sus logros eran eclipsados por los demás.